
A
partir de esta línea se puede leer no solo la
longevidad, sino también la salud y la vitalidad. Es quizá la línea que
más se conoce.
Cuanto
más larga y clara sea, más prolongada y saludable será la vida.
Normalmente, la Línea de la Vida nace en la Línea de la Cabeza, entre el
pulgar y el índice, lo que da cuenta de una personalidad controlada. Si
comienza formando como una red, sugiere que la persona es precavida.
Las
ramificaciones de las Líneas de la Vida y el Corazón son muy importantes. Si
comienza en un ahorquillamiento, querrá decir que la persona es comprensiva y
capaz de ayudar a los demás. Dos ramificaciones que se unen con la Línea de
la Cabeza desde un ángulo cerrado en el principio, significan herencia o una
buena estrella en la vida. Una ramificación hacia abajo, indica éxito en la
edad madura. Cuando la Línea de la Vida se une con la muñeca, significa una
vida larga, quizá más allá de los 70 años.
Una
línea superficial sugiere falta de vitalidad, pero no necesariamente una vida
corta. Las interrupciones en la línea indican cambios en el estilo de vida o
problemas de salud.
En
general, la Línea de la Cabeza indica el grado de comprensión, el nivel de
inteligencia y la capacidad intelectual. Cuando más larga sea, mejor.
La
Línea de la Cabeza suele partir de la Línea de la Vida, casi entre el pulgar
y el índice. O bien sigue una línea recta hacia el Monte Superior de Marte,
o bien forma una curva hacia el Monte de la Luna.
Cuando
la Línea de la Cabeza es recta, la persona será práctica y tendrá grandes
dotes organizativas. Si se prolonga hasta el Monte de la Luna, será
imaginativa y sensible. Si se monta encima de él, será signo de una
imaginación desbordante. Cuando la Línea de la Cabeza sube hacia la Línea
del Corazón, indicará un gran talento para las finanzas o para los negocios,
aunque, si se aproxima demasiado a ella, reflejará que la persona es de
cortaS miras.
Si
la línea está marcada y es profunda en toda su extensión, el sujeto poseerá
un gran poder de concentración y será capaz de comprometerse en cualquier
tarea. Sin embargo, las cadenetas o las interrupciones, disminuirán esta
cualidad.
En
teoría, la Línea de la Cabeza debería terminar en tres ramificaciones que
representan la capacidad en los negocios, la imaginación y la inteligencia.
Es
la línea que controla el temperamento y la salud emocional. Su forma e
intensidad se suelen interpretar como signo de que la persona tiene capacidad
para amar.
La Línea del Corazón
suele arrancar del Monte de Júpiter, en la base del dedo índice. Desde ahí
puede descender un poco antes de cruzar en línea recta la palma de , la mano.
Una línea larga,
claramente marcada, indica una persona inquebrantable y afectuosa. Cuando la Línea
del Corazón está más señalada que la de la cabeza, aquélla dominará
sobre ésta (y viceversa).
Si la Línea del Corazón
comienza entre los montes de Júpiter y Saturno (entre el índice y el Corazón)
y baja formando una curva, la persona será afable y sensual. Cuando la Línea
del Corazón está desdibujada, será indicio de una limitación en la
capacidad para amar, y cuando está más cerca de los dedos refleja un carácter
celoso. Si la línea parte sólo del monte de Saturno, la persona seguirá
siendo sensual, pero no se preocupará demasiado por los demás.
Cuando la Línea del
Corazón sale de la Línea de la Cabeza, la persona tendrá un carácter
envidioso. Si se cruza también con la de la Vida, partiendo las tres de un
mismo punto, sus actitudes serán poco razonables. Las
múltiples ramificaciones de la Línea del Corazón son signo de una
personalidad coqueta. Las interrupciones en la línea o las cadenetas,
sugieren la infidelidad.

