El Chaman, hombre o mujer debe olvidarse de su pasado antes de iniciarse en la magia; escogiendo un nuevo nombre, desprendiéndose de sus recuerdos buenos o malos. Deberá pasar largo tiempo repasando su existencia hasta el día de la ceremonia de iniciación en el que narrara su vida en voz alta con un vaso de agua sostenido en su mano. Los hechos de su existencia duraran horas, saliendo de su memoria los recuerdos que Irán a parar al agua del vaso que posteriormente será arrojado a las aguas del rio. Su mente, desde ese instante vacía, retomara de los espíritus la verdadera historia del universo convirtiéndose en un puente de equilibrio entre el hombre, la naturaleza y el cosmos.
Cuarzo blanco: Para superar una crisis de pareja.-
Cuarzo rosa y Carneola: Para encontrar pareja.-
Amatista: Para el poder mental y para la cura del alcoholismo.-
Ojo de águila: Contra los campos vibratorios negativos.-
Ojo de gato: Contra el estrés.-
Ojo de Tigre: Para grandes experiencias en la meditación.-
Esmeralda: Símbolo de la abundancia es buena para aumentar la energía vital.-
Esfena o Titania: Para olvidar los problemas del pasado y enfrentarse con fuerza al futuro.-
Granate rojo: Contra la depresión y la anemia.-
Granate verde: Recomendado en afecciones oculares.-
Lapislázuli: Símbolo del poder de los dioses que purifica y favorece la liberación de fuerzas positivas.-
Espínela: Descubre las intenciones ocultas que cuestan trabajo asumir.-
Fluorina: Conecta con el tercer ojo al mas alto nivel.-
Malaquita: El gran poder del gran poder, es una de las mas antiguas que se conocen.-
Obsidiana: Compañera de la verdad que atrae a las fuerzas físicas para dirigirlas hacia el espíritu.-
Rubí: Símbolo de la sangre y del sistema circulatorio, del corazón y los sentimientos apasionados.-
Zafiro: Contribuye a esclarecer los procesos mentales, agudiza la actividad intelectual.- Turquesa: Transmite sensaciones saludables de bienestar y alegría
Desde hace mas de cinco mil años, en las tumbas babilónicas, egipcias, griegas y romanas; siempre se han encontrado afeites, remedios y hiervas. Demostrándonos en su sabiduría que les fueron precisos utilizarlos aquí y en el otro mundo. Desde sus orígenes el hombre ha buscado en su hábitat el remedio natural a sus necesidades evolucionando con su entorno en un crecimiento que lo ha llevado hasta nuestros días.-
Esto nos abre los ojos a la realidad, ha llegado el momento de retornar a la Naturaleza, posiblemente en esta invitación haya un poco de angustia ecológica, la que cada uno de nosotros experimenta en distinto grado la necesidad de lo ancestro y natural teniendo que recurrir a la Magia Verde o el arte de curar mediante las plantas, realizar hechizos, embellecernos , porque son la conexión natural entre el hombre y su entorno
Hacer caso a la Naturaleza, ser naturales y viviréis felices y sanos; ya lo dijo Parácelso (Padre de la Medicina moderna " La Naturaleza es el gran Medico" 1.493-1541).
Y no debe avergonzarnos tomar del pueblo todo aquello que puede ser útil en el arte de curar ( Hipócrates) y para los necios "ajo hervido, ajo perdido".-
E l talismán es un acumulador y transmisor de determinada manifestación de la ” fuerza una" que, cuando se le pone en contacto con su opuesta la equilibra y, siendo su energía tan potente, llega a transmitirla. El uso de los talismanes es tan viejo como la propia humanidad: cuando el ente creado comenzó en su infancia a perder el contacto con su creador y su conciencia del mundo celeste se iba adormeciendo mientras iba despertando al mundo material. Para una mejor comprensión de la forma en que actúan estos mágicos elementos me puedo servir de un sencillo ejemplo: cuando nos hallamos en presencia de una bella flor de aroma delicado y radiantes colores nos sentimos atraídos hacia ella y nuestro ánimo se siente invadido de una dulce calma y alegría, pues parece que, en su sencillez, esa flor nos muestra el lado bello de la vida para ayudarnos a soportar mejor el lado oscuro. De manera semejante es cómo actúa la fuerza talismánica en el mundo del esoterismo. y no os quepa la menor duda de que existen no sólo objetos, sino incluso seres vivos que son verdaderos y preciosos talismanes.